19 septiembre, 2016
Caracoles, un manjar de dioses

Caracoles, un manjar de dioses

A algunos les dan asco y para otros son un manjar. Con los caracoles ocurre exactamente lo mismo que con algunos moluscos como las ostras o las almejas de carril, que encantan o se odian, no hay término medio: es una comida exquisita para paladares exigentes y una cosa babosa y viscosa que provoca arcadas para los paladares menos acostumbrados a esas texturas. Esto es así, y hay que tenerlo siempre muy presente.

España, junto a Francia, es uno de los países que mayor producción de caracol tiene, así como uno de los países que mayor cantidad de caracoles consume al año como alimento y aun así muchos de los lectores y lectoras de nuestro blog tienen serias dudas sobre lo higiénico y saludable que es comerlos así que hoy vamos a ofrecer algunos datos interesantes sobre ellos.

Para empezar es muy importante tener en cuenta que no todos los caracoles que encontramos por el campo pueden ser usados como alimento y esto es debido a la insalubridad de algunas zonas de nuestro país y del estado de los caracoles en sí. Lo ideal sería comprar caracoles criados en granjas especializadas pero la realidad es que en nuestro país hay más demanda de caracoles de la que los helicultores profesionales pueden satisfacer y, por eso, gran parte de esa demanda se cubre con caracol de recolección silvestre lo que provoca un gran impacto medioambiental en aquellas zonas donde se realiza masivamente, de forma que se está alterando el equilibrio de los ecosistemas además de que esos caracoles no están sujetos a controles ni certificaciones hgiénico-sanitarias.

Una de las granjas de caracoles con mayor volumen de trabajo y mayor reconocimiento a  nivel nacional es Hélix Santa Ana, donde se comprometen con la calidad para obtener el mejor producto alimentario y la protección medioambiental que nuestro ecosistema necesita. Si eres un fanático de los caracoles con tomate, antes de salir al campo a recolectar, ponte en contacto con una granja profesional donde tendrás le seguridad de obtener un producto de calidad.

Un pescado

Pero ¿qué propiedades tiene un caracol? Pues, para empezar, como dato curioso para muchos ya que pocos con conscientes de ello, es importante saber que los caracoles es un alimento perteneciente a la categoría de pescados y derivados, a pesar de que hablemos de caracoles de campo y no de caracoles de mar. Su alto contenido en hierro hace que los caracoles ayuden a evitar anemia ferropénica. Debido a la cantidad de hierro que aporta este alimento, hace que este sea un alimento recomendado para personas que practican deportes intensos ya que estas personas tienen un gran desgaste de este mineral.

Se trata de un alimento rico en magnesio ya que 100 gramos de caracoles contienen 250 mg. de magnesio. Este nutriente es primordial para nuestro corazón ya que ayuda a mejorar su funcionamiento aliviando la presión arterial y ayuda a evitar paros cardiacos repentinos, ataques y derrames cerebrales. Además, el magnesio aporta beneficios terapéuticos a personas afectadas de fibromialgia, diabetes tipo 2, síndrome premenstrual, enfermedades cardiovasculares, migraña, etc.

En otras palabras, el caracol, como la mayoría de los alimentos, puede ser realmente beneficioso para nuestro organismo pero en el control está la clave porque el exceso tampoco es saludable.

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