29 octubre, 2020
Cómo viajar de forma sostenible en tu autocaravana

Cómo viajar de forma sostenible en tu autocaravana

El medio ambiente es sin duda alguna algo que nos preocupa a todos hoy en día, tanto así que siempre buscamos modificar nuestros hábitos para ser amigables con nuestro entorno. Por ejemplo, si eres usuario de autocaravanas, querrás buscar la forma más sustentable de viajar en tu vehículo y de cuidar todos los espacios que visites.

La mayoría de las  personas que andan en autocaravana valoran mucho los espacios naturales y por lo tanto, siempre tratan de ser lo más respetuosos posible cuando viajan e intentan dejar los espacios naturales bien conservados. Sin embargo, el tamaño de las autocaravanas y el estilo de vida que impone viajar en ella invita a pensar que se contamina más que otras formas de viajar.

A veces resulta difícil adoptar medidas amigables con el medio ambiente por pereza o desconocimiento, pero sobre todo por estar inmersos en una sociedad donde lo normal es consumir recursos y no aplicar medidas sostenibles. Sin embargo, si es verdad que desde hace un tiempo la sociedad ha estado avocada a ser cada vez más amigable con el medio ambiente.

En cuanto a esto, puede haber quien piense que viajar en un vehículo no es nada verde, y aunque tienen razón, eso no quita que los viajeros de autocaravana no puedan tomar ciertas medidas menos contaminantes o consumistas. Algo que cualquiera puede hacer, desde cualquier situación, viva en una furgoneta o en una casa, todos podemos replantearnos nuestros hábitos y comenzar a dar pasitos para ser más verdes por dentro.

A pesar que esta tarea puede ser un poco más compleja ya que vivimos en una casa rodante donde no conocemos nuestros destinos ni las herramientas que tendremos al día siguiente para conseguir nuestro objetivo. Por ejemplo, en una casa fija puedes buscar tiendas donde venden a granel, o plantar algunas de las verduras o especias que consumes. Mientras que en una ruta, a veces nos vemos forzados a comprar productos empaquetados porque sólo hay un supermercado en el pueblo y no tenemos comida.

No obstante, como dijimos, se puede hacer el esfuerzo de hacer los cambios necesarios para una vida más sustentable en la ruta. Incluso existen muchos movimientos que invitan a hacerlo, como en el caso de Zero Waste HomeVivir sin plásticoCualquier cosita es cariño Ecoblognonoa o Plan B Viajero .

Muchas de las medidas que pueden aplicarse implican dejar de adquirir materiales que se van a transformar rápidamente en basura, por ejemplo. El equipo de DLR Desguaces La Rueda, expertos en la vida al volante de una autocaravana, nos comentan algunas de las otras medidas que podemos tomar.

Contamina menos con una autocaravana

Un reciente estudio alemán matiza la idea de que los turistas itinerantes contaminan más que el resto. De hecho, arroja que más bien la autocaravana es una forma mucho más ecológica de disfrutar de unas vacaciones.

Las emisiones se reducen en un valor aproximado del 33% respecto a otras formes de viajar. La diferencia es de hasta un 200% menos de emisiones en el caso de la fórmula avión + hotel.

Los viajeros de autocaravanas economizan más recursos

El estudio antes mencionado no solo toma en cuenta el consumo durante el trayecto. En la autocaravana, a diferencia de un hotel, se consumen muchos menos recursos (agua, electricidad, gas).

Así, el autocaravanista puede tener las mismas comodidades que en un hotel, pero consumiendo de forma mucho más racional. Además, la mayoría de áreas de autocaravanas cuentan con instalaciones que facilitan a los usuarios viajar respetando el medio ambiente.

Conserva los espacios a los que viajas

Continuando con el ejemplo del hotel, sucede que este permanece en el mismo lugar durante muchos años, por lo que el entorno se ve afectado por su presencia, en algo que se conoce como contaminación visual.

Quizás la autocaravana también puede provocar este efecto, pero una vez que se ha ido del lugarel espacio conserva su belleza natural. Como no hay cemento implicado, este lugar lo puede seguir disfrutando el que viene detrás, mostrándole el encanto natural del lugar que lo hace único y atractivo.

Rechaza las bolsas de plástico

Esta es la tarea más difícil en una sociedad donde meter todo en plástico es tan normal, hasta tal punto que a veces los embolsados son ridículos, bolsas dentro de bolsas, verdura plastificada, bolsas que sólo usas unos minutos, siendo Marruecos y México los países donde más acentuado hemos visto esta costumbre de usar bolsas de plástico de una manera abusiva, y donde ya hay cientos de paisajes hermosos cubiertos de plástico.

Por suerte, un cambio está ocurriendo y por ejemplo en Marruecos ya han instaurado una ley que prohíbe el uso de bolsas de plástico en los comercios, mientras que en México los movimientos por liberar las playas de plástico están comenzando a ganar adeptos. Tu puedes unirte a esta tendencia solo con replantear tus hábitos y reducir el uso de plástico en ellos.

Haz cambios al comprar tus productos de aseo personal

También puedes ayudar al medio ambiente cambiando los productos de aseo personal que utilizas en tus viajes por unos más ecológicos:

  • Pasta de dientes: la puedes sustituir por bicarbonato de sodio, que además viene en envase de cartón. Un bote nos dura un año, con lo que además es mucho más barato que los varios tubos de pasta, e igual te dejará unos dientes perfectos.
  • Desodorante: Los desodorantes habituales contienen anti-transpirantes a base de aluminio muy nocivos para nuestro cuerpo y para nuestro entorno. Puedes usar mejor piedra de alumbre, que es mucho menos dañina para la piel y menos contaminante, ya que un solo desodorante dura 4 años según el envase.
  • Jabón para baño: para ducharnos podemos utilizar una pastilla de jabón y una esponja, en vez de jabón en gel, con lo cual ahorramos en envase, además de que es mucho más duradero y económico.

Usa garrafas de agua potable

Dependiendo de por dónde viajes, el agua corriente no siempre es potable. Mientras que en algunos países puedes llenar tus bidones con  agua de fuentes públicas sin problema, en otros  el agua no es potable y hay que recurrir a agua embotellada.

Así, para no producir kilos y kilos de botellas y garrafas vacías, lo más recomendable es comprar un garrafón de 20 L que vamos rellenando en estaciones purificadoras o máquinas expendedoras. Sin embargo, hay que buscar concientizar sobre este método ya que aunque en algunos países existe este escape para el uso del plástico, no mucha gente los usa. Mientras que en España, este sistema ni si quiera está implementado o se conoce de él, y en ambos casos, se continúa comprando garrafas de 5-8 litros de agua, e incluso botellas de 1.5 para uso diario y que se tiran en pocos días. Imagina la cantidad de basura que genera tanta botella desperdiciada, y eso contando que el agua corriente es potable…

Otra recomendación es andar siempre con nuestras cantimploras de agua e irlas rellenando a donde vayamos, ya sea a una excursión en la montaña, a un día fuera de casa, etc. en vez de comprar botellas cuando nos da sed. Estas botellas no sólo contaminan más, sino que se van deshaciendo en el agua y poco a poco vamos ingiriendo ese plástico; mientras que las cantimploras son una opción cómoda y que no genera desperdicios de este tipo.

Usa servilletas de tela

Existiendo tantas opciones de servilletas de tela en el mercado y siendo de tan fácil adquisición y uso, es increíble como siempre terminamos optando por las servilletas de papel que tan dañinas son para el medio ambiente.

Lo mejor es dejar de producir basura innecesaria (y de tirar nuestro dinero) y volver a tener nuestras servilletas reutilizables, que cuando se ensucian, en vez de desecharlas, la lavamos y listo.

En este mismo orden de ideas, otra cosa que no deberíamos usar son las toallitas húmedas. Esto porque una vez desechadas, tardan mucho en descomponerse y contaminan aún más cuando acaban en la red de drenaje. Una servilleta de tela húmeda nos hace la misma función y la lavamos y reutilizamos.

Finalmente, tampoco es recomendable utilizar papel de cocina para limpiar cosas. En este caso la mejor opción es una bayeta húmeda, estas las puedes reutilizar, lavar y puedes tener  varias para ir cambiándolas mientras llegan a la lavadora.

A la hora de manejar, ten siempre presente el tubo de escape

Otra forma de ser verde es vigilar el tubo de escape de nuestra autocaravana. Por aquí es por donde el coche expulsa todo el humo que produce y es donde se quedan atrapadas la mayor parte de partículas tóxicas contaminantes. Por eso, debes revisar el tubo de escape y el catalizador con cierta frecuencia, guiándote por la calidad de humo que expulsa tu coche (si es negro, si es blanco, si es transparente, si tiene un olor específico). Estas revisiones también te permiten saber con antelación si hay algún daño en el sistema de escape que pueda generar fugas y expulsar estas partículas tóxicas al ambiente.

Modera la velocidad

Aunque cueste de creer, la velocidad a la que conducimos nuestro coche si afecta el nivel de contaminación que vamos a generar. Los acelerones o los adelantamientos en carretera son nocivos, así como los arranques fuertes que hacemos cuando estamos esperando a que cambie el semáforo. Mientras que, acelerar progresivamente disminuye los residuos tóxicos que genera tu vehículo.

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